Son parte cotidiana del paisaje marítimo de Playas de Rosarito, pero también de una infraestructura energética estratégica para Baja California.
Quienes recorren la costa de Playas de Rosarito están acostumbrados a observarlos: enormes buques tanque permanecen frente a la ciudad, algunos esperando su turno y otros realizando operaciones relacionadas con el abastecimiento de combustibles.

Pero ¿qué hacen estos barcos frente a nuestras playas?
ROSARITO TAMBIÉN ES PUERTO
Aunque generalmente identificamos a Playas de Rosarito como una ciudad turística y costera, oficialmente también es un Puerto de Altura, con tráfico de altura y cabotaje. La Secretaría de Marina lo ha descrito como un puerto especializado cuya infraestructura está orientada principalmente al desembarque de productos petrolíferos.
La actividad marítima está estrechamente relacionada con la Terminal de Almacenamiento y Despacho de Pemex en Rosarito.
De acuerdo con Pemex, la terminal recibe gasolinas, diésel, turbosina y combustóleo por buquetanque, utilizando infraestructura marítima que incluye una monoboya. La instalación cuenta con 13 tanques verticales y una capacidad de diseño total de 1 millón 393 mil barriles.
El sistema históricamente ha recibido producto procedente de la refinería de Salina Cruz, Oaxaca, además de combustibles de importación. Documentos técnicos de Pemex señalan que la recepción marítima se realiza mediante una monoboya y un amarradero convencional.

GIGANTES DEL MAR
Algunos de estos buques alcanzan dimensiones cercanas a 180 metros de eslora y más de 30 metros de manga, convirtiéndose en enormes estructuras flotantes perfectamente visibles desde distintos puntos de la costa rosaritense.
Pemex informa que sus instalaciones portuarias en Rosarito pueden recibir embarcaciones nacionales y extranjeras de hasta 60 mil toneladas de peso muerto.
Una vez descargados los combustibles, comienza otra parte de la cadena logística.

Desde Rosarito salen productos mediante autotanques y, principalmente, a través del sistema de poliductos que conecta a la ciudad con otras terminales de Baja California. El Sistema Rosarito cuenta con 223.17 kilómetros de ductos: 148.39 kilómetros entre Rosarito y Mexicali y 74.77 kilómetros entre Rosarito y Ensenada. Ambos transportan gasolina y diésel.
Pemex señala además que desde sus instalaciones de Rosarito se contribuye al abastecimiento de Tijuana, Ensenada, Tecate, Mexicali, San Luis Río Colorado, Guerrero Negro y el propio municipio de Playas de Rosarito.
UNA ACTIVIDAD CON MÁS DE SEIS DÉCADAS
La presencia de buques frente a Rosarito no es nueva.
Las operaciones portuarias de Pemex en esta zona comenzaron en 1964, cuando se construyó la primera línea submarina y un amarradero para descargar combustóleo pesado destinado a la generación de electricidad. Desde entonces, la infraestructura marítima ha formado parte de la historia industrial y energética de la ciudad.
La magnitud de esta actividad continúa siendo considerable. El Plan Municipal de Desarrollo 2025-2027 señala, con datos de la Capitanía de Puerto, que durante 2022 arribaron 123 buques tanque; en 2023 fueron 87 y entre enero y octubre de 2024 se contabilizaron 167 embarcaciones de distintas nacionalidades.
Hoy los grandes buques continúan apareciendo y desapareciendo del horizonte. Para muchos residentes son simplemente parte del paisaje; para quienes visitan Rosarito, su tamaño y cercanía suelen despertar curiosidad.
Detrás de su presencia existe una historia poco conocida de la ciudad.
Playas de Rosarito no solamente mira al Pacífico desde sus playas: también es un puerto de altura y un punto estratégico de entrada y distribución de combustibles para Baja California.

